Introducción:
El Instituto Iberoamericano de Berlín resguarda una
documentación amplia del legado que pertenece al arqueólogo Max Uhle y en
ella incluye el manuscrito N° 44 con el epígrafe siguiente: "Sammlung
verschiedener Quechua-Texte, Märchen und Gedichte/ aufgezeichnet und
übersetzt von Apolinar López", sin fecha.
Este manuscrito no está recopilado por Uhle ni
escrito con su letra. Las circunstancias del cómo haya llegado este corpus
documental hasta Berlín es desconocida.
Se liga este documento con Uhle porque hizo
anotaciones con su letra y trató de traducir del quechua al castellano
copiando con su caligrafía el primer cuento que integra la colección, pero
sin anotar la forma cómo él obtuvo estos materiales o si anteriormente ya
habrían existido en poder de otra persona.
Sobre el autor Apolinario López y su estilo
narrativo:
El manuscrito no tiene título general propio, cuenta
con un corpus de ocho cuentos escritos en quechua y sus respectivas
traducciones al castellano con un total de 102 páginas no enumeradas,
escritos solamente en folios rectos.
Continúa el documento con tres poemas quechuas
transcritos por el mismo López. Toda esta documentación no tiene fecha, pero
figura el autor afirmando con las siguientes palabras quechua: "Apolinay
Lopezpa llamkacusccan" y traducido al castellano: "Trabajado
por el joven Apolinay Lopez".
Los papeles usados son los llamados "papel de
cartas" (34 x 22cm) o DIN-B, caligrafiados con letra "script"corrida
(cursiva moderna), con un lápiz de punta bien afilada. El estado de
conservación está en muy buenas condiciones.
En cuanto al autor no sabemos nada de su biografía,
solamente deja entender que fue un joven quechuahablante de la variedad
dialectal cusqueña (puede ser de algunas provincias del departamento del
Cusco o de la provincia de Grau en el departamento de Apurímac).
Apolinario López, recopilador y escritor de los
cuentos creados y recreados por los pueblos quechuas peruanos, es un excelente
narrador y escritor en su lengua nativa. Tiene en su estilo narrativo quechua
la transcripción cuasi literal de los cuentistas orales andinos; existe el
modo recurrente de relatar algunos pasajes ya conocidos para reiterar y
afirmar el episodio para "no olvidar" y seguir el hilo oral de la
historia contada. Acude frecuentemente a las interjecciones quechuas muy
peculiares en los narradores quechuas para hacer las impostaciones según el
caso del momento narrativo.
Esa técnica quechua imitando el relato oral es
transparente cuando López transcribe, a su manera, las palabras quechuas
cusqueñas muy difíciles de hacerlo para una persona no quechuahablante.
El contenido de los dos relatos quechua:
En los dos cuentos que presentamos subyace lo nativo
con la influencia mestiza en los temas éticos y morales que se han mimetizado
con los cuadros narrativos religiosos católicos.
El cuento sobre la "historia de Malichacha y
el cura" describe el derecho
consuetudinario del sistema servil conocido con el nombre quechua de "mita"
que es el servicio personal gratuito y obligatorio de los hombres y mujeres de
los pueblos andinos a los terratenientes, autoridades estatales, curas y
caciques. El relato trata de dos aspectos morales diferentes, uno occidental y
otro andino.
El cura católico rompe el celibato de su profesión
religiosa porque tiene una amante nativa convertida en "señorita"
occidentalizada y, además, fallecida ella ejecuta la necrofilia con el cuerpo
de la amante muerta. Estos dos aspectos prohibidos por la ética (y por el
sacerdocio cristiano), es castigado por Dios que envia a los demonios para
cargarse a los amantes a las penas eternas infernales, pero el vivo salva su
persona agarrándose de la cruz y sobrevive a sus pesares con la confesión
católica como sacramento y norma para reformar a los infractores de las leyes
divinas y humanas.
En cambio el mismo cuento visto del transfondo moral
andino, tal vez persistente todavía de época de los incas, es quebrantar las
reglas del linaje ("ayllu") negando o renegando de los
ancestros, de los progenitores; en este caso Malicacha, convertida en "señorita"
amante del cura desprecia, reniega y niega a sus padres carnales "indios";
esto es lo peor que alguien pueda hacer contra el amor filial y paternal
andino (igualmente esto contemplaba el Decálogo de Moisés).
La ceremonia nativa de maldecir a estos seres auto
excluidos del linaje consiste en rociarles leche y lágrimas maternales para
que le "caiga la maldición como el aceite al alma", según dicen
los quechuas; esta es una abominación sin precedentes para ser considerado
como un ser asocial por la comunidad nativa. Ese acto de Malicacha
sincretizado con la moral religiosa católica es la llave que habrió las
puertas de los infiernos dando un desenlace fatal al relato.
El cuento sobre "la historia de la pastora de
ovejas y el oso", es un relato
nativo posiblemente prehispánico; este aborda el tema del oso (Tremarctos
ornatus) que secuestra a las mujeres bellas andinas para tener acceso
carnal con ellas, según la leyenda quechua. Esta creencia de la unión sexual
oso-mujer está representada en varias cerámicas Moche. A esta primera parte
del relato se ensambla una segunda historia narrativa de la vida del hijo del
oso que tuvo en una pastora raptada.
El hijo del oso como personaje de las historietas fue
creado en la época colonial peruana, representando fenotípicamente al
mestizo, con un portento de fuerzas sobrehumanas; a este se conoce también
con los nombres de "Juan el oso", "Juan Puma", "Pablito"
y "Lucas oso".
Posiblemente, este personaje popular esté ligado con
los "ogros" de los relatos europeos, de fuerzas descomunales.
Esta parte de la historia narrada por López, termina
con el triunfo del hijo del oso en un combate cuerpo a cuerpo con el condenado
de ultratumba o el alma de un terrateniente avaro y explotador de indios; el
alma condenada se libera de sus penas infernales convirtiéndose en una paloma
blanca que vuela al cielo. Este es el final ficticio del relato del condenado,
mas no del hijo del oso que el folklore andino aún le da vida para que
después de una serie de hechos "heróicos", termine trágicamente
su existencia. Este trozo del relato quechua ya no está escrito por
Apolinario López.
Hay muchas versiones de este tipo de relatos en los
pueblos andinos con diversas variantes regionales.
Las ediciones de estos cuentos quechuas:
Hasta la actualidad este material ha sido publicado
en alemán por Antje Kelm, auspiciado por el Instituto Iberoamericano, Cultura
Prusiana de Berlín (1968). Esa versión alemana está claramente tomada de la
propia traducción que hizo López en su castellano deficitario.
Esa versión de Kelm tiene contradicciones con el
original hasta el punto que sugiere la posibilidad que la citada autora haya
usado otra versión o copia diferente del original, tiene defectos de
interpretación porque se cambiaron varios párrafos cuando la traductora, al
parecer, no pudo conocer bien algunas palabras quechuas y de la pésima
traducción al castellano; difiere nuestra versión con la de Kelm en la
"historia de la pastora de ovejas y el oso"en los folios 22, 29, 31;
en el relato de la "historia de Malicacha y el cura" en los folios
34, 36, 41 que son los más saltantes a la vista.
Desde la publicación de estos cuentos bajo el
título de: "Vom Kondor und vom Fuchs" no se ha vuelto a reeditarlos.
Nuestra transcripción:
Con esta primera presentación de los dos cuentos
traducidos al alemán y castellano del original quechua, nos sirve para
proyectar una completa publicación en el futuro cercano.
Los trabajos de transcripción fueron hechos por los
estudiantes participantes en el curso del Quechua II del Instituto
Latinoamericano de la Universidad Libre de Berlín, luego de haber realizado
una sólida preparación para tal efecto. Las correcciones de cada
transcripción fueron cotejadas por el que escribe estas líneas, asimismo la
traducción al castellano. La traducción alemana lo hicieron para la "Historia
de Malicacha y el cura" la Srta. Sarah Greve y para la "Historia de
la pastora de ovejas y el oso" la Srta. Kim Jakobiak de lo que estamos
profundamente agradecidos. La relación de nombres de los transcriptores damos
a conocer en cada relato.
Berlín, verano del 2004.
Dr. Alfredo Alberdi Vallejo.
Docente del LAI-FU-Berlín.